Relatos de un Autoexilio

Mis vivencias como inmigrante salvadoreño en tierras lejanas y algunas cosas mas.

Le declaro la guerra en mis últimos días en Arkansas a la persona que una vez fue mi amigo, ahora mi enemigo numero uno. Ahora se comporta como si nada de esto hubiese pasado. Siento un crudo rencor que recorre por mis venas, siento unas grandes ganas de hacerle daño, de hacerle pagar todo lo que me ha hecho. Nunca había sentido tal rencor, odio y desprecio por una persona como el.

Parece que todas mis muestras de amistad no le bastaron para que me tomara en cuenta como un amigo. Me siento usado, traicionado, desplazado y manipulado. Que mala suerte toparte en tu camino con personas como estas. Hoy estoy deseando que ojala nunca lo hubiese conocido. Ya no quiero llegar al trabajo y tener que toparme con el o verle la cara.

(Ya después de haberme desahogado... :P)
Quiero de vuelta mi paz a mi vida. Mi paz y mi bienestar es lo mas importante en este momento para afrontar los retos que vendrán en el futuro próximo. Más para adelante vive gente, en casa de concreto y con vista al mar. Estar furioso por pequeñeces como esa no vale la pena, pero no quisiera volverlo a ver nunca.